martes, 9 de diciembre de 2008

Sale Madonna, entra Ritchie (ARGENTINA)

Por la vía de la tensión: Butler, el actor de 300, protagoniza una historia violenta, con música a gran volumen en primer plano y varios intérpretes destacadose Foto: Warner

Tres días después de la despedida de la chica material, se estrena el nuevo film de su ex marido

Hagan lo que hagan, está visto que en todo el mundo hay una visible distancia entre Madonna y Guy Ritchie, digna de los protagonistas del divorcio más ruidoso y mediático de los últimos tiempos. Mañana, cuando la chica material empiece a prepararse para su segundo recital en Santiago (Chile), de este lado de la cordillera se podrá ver la nueva película de su ex marido. Rocknrolla , cuyo estreno anuncia Warner para hoy, es un título que bien podría aplicarse a cualquier momento de la discografía madonniana, pero en realidad corresponde a una historia de gánsteres, mafiosos y tipos violentos. Habitantes típicos del mundo de ficción en el que el muy británico Ritchie suele moverse y que nos muestra desde los tiempos de su doble y consagratoria primera aparición, una década atrás, primero con Juegos, trampas y dos armas humeantes y poco después con Snatch: cerdos y diamantes .

A partir de entonces surgió un "estilo Ritchie", caracterizado por el virtuosismo formal, un vistoso y hábil envase visual de estética pop, un concepto narrativo vanguardista (heredero, según algunos, del modelo sugerido por Quentin Tarantino) y el recurrente uso dentro de la trama de una banda sonora elevada en decibeles. En el film que estamos por conocer, ese marco se aplica a una historia en la que un poderoso mafioso londinense (Tom Wilkinson, calvo y de anteojos) mide fuerzas con un multimillonario ruso inmediatamente asociado con un personaje real: el poderoso magnate y dueño del club Chelsea Roman Abramovich. Entre las necesidades de ambos aparece un cuadro robado y se ponen en juego las ambiciones y las necesidades de unas cuantas personas del mundo criminal, personificadas por un elenco en el que se destacan Gerard Butler ( 300 ), Tom Hardy, Jeremy Piven y el popular rapero Ludacris. Entre todos se mueve una mujer fatal llamada Stella (Thandie Newton).

"Si alguien se acerca a esta película después de haber visto Snatch , con toda seguridad va a pensar que las dos fueron hechas por la misma persona. Eso está claro porque las dos pertenecen al mismo género. Quería seguir en esa línea en parte porque me divierto y en parte porque creo que Inglaterra cambió mucho en estos últimos 15 años", dijo Ritchie, poco antes del estreno del film en Londres.

Para el director, la característica fundamental de esa transición es precisamente el enfrentamiento en términos gansteriles entre una suerte de vieja escuela (representada por el personaje de Wilkinson) y otra nueva, cuya característica principal es la fuerte presencia de criminales llegados desde el este europeo y desde Rusia. "Es casi una lucha entre individuos y corporaciones en una ciudad y en un país que ha perdido parte de su identidad por culpa de esta irrupción internacional", puntualizó.

Estas palabras fueron dichas a fines de agosto último, cuando era habitual escuchar a Ritchie en medios ingleses y norteamericanos. Pero todo cambió en octubre, cuando estalló el más resonante divorcio en mucho tiempo dentro del mundo del espectáculo. Madonna y Ritchie decidieron separarse, una multimillonaria danza de millones surgió alrededor de ambos y el director se llamó a silencio. Ese hermetismo persiste, mucho más desde que anteayer trascendió que Ritchie habría recibido de su ex esposa 73 millones de dólares (27 en efectivo y 46 en propiedades), cifra que cerraría el costado económico del rápido acuerdo de divorcio que ambos lograron a fines de noviembre en los tribunales de Londres y enriquecería todavía más la cuenta bancaria del director, proveniente de una familia de relevante condición económica.

El director tiene otra excusa de peso por estos días para mantener el silencio: se encuentra ocupado a tiempo completo en el rodaje de la más ambiciosa adaptación cinematográfica concebida hasta la fecha alrededor de Sherlock Holmes, el famoso detective creado por Arthur Conan Doyle. Los estudios Warner, que financian el proyecto, sueñan con que este film y sus posibles secuelas ocupen a partir de 2011 nada menos que el lugar que dejará vacante ese año la serie de Harry Potter.

Falta todavía un año para el estreno mundial de Sherlock Holmes, que en la visión de Ritchie no perderá su clásica impronta intelectual, pero a la vez también se convertirá en un hombre de acción. Esto quizás explique que hace unos días el cada vez más cotizado Robert Downey Jr., que encarna en el film a Holmes, haya sufrido un knock out en pleno rodaje a manos de uno de sus colegas, situación que no hizo más que alimentar el rumor de que el film está castigado por una suerte de "maldición", ya que paralelamente habría explotado un tanque de combustible en otro de los sets.

Lo cierto es que, tarde o temprano, todos aguardan que Ritchie diga su verdad sobre esta película y, de más está decirlo, también sobre su relación con Madonna, con quien se casó el 22 de diciembre de 2000 y al servicio de quien filmó al año siguiente una muy cuestionada remake del film italiano Insólito destino .

Hoy, por ejemplo, se afirma que Ritchie adquirió un pub en Nueva York con la idea de estar cerca de sus hijos y que sueña con volver a reunir a la familia completa en torno de la mesa navideña. Pero nunca sabremos si la fecha de estreno en la Argentina de su película más reciente responde a alguna exigencia secreta de su ex esposa, que hasta hace apenas tres días reinaba en Buenos Aires y hoy se encuentra en Chile, a una visible distancia.

FUENTE:

Gerard Butler interpreta a un estafador que queda atrapado entre la mafia rusa y el jefe del crimen organizado de Londres. El actor vuelve con un personaje en las antípodas del que hizo en “300”.

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